Un hombre de sombrero gris me mira, me saluda, me abraza y
me mima; me enseña un poco a tocar el órgano, yo no tengo mucho talento pero
esa niña a mi lado si...
Años después, el mismo hombre idéntico, me abraza y me dice ‘hijita’,
me hace reír, juego cartas con él, tiene un cigarro encendido en la mano, que
casi no ha probado y ríe cada vez que cuenta una de sus anécdotas... o cada vez
que alguien en la mesa le hace alguna broma...
Para mí no ha envejecido nunca, ni él, ni esa lejana y vieja
casa que es su hogar, para mí todo sigue igual, su rostro cada vez que lo miro
es el mismo que me sonrió de niña... La música del bandoneón que suena en la
sala no ha cambiado, me sigue despertando cuando voy a visitarlo...
Es mi abuelo ese hombre de quien hablo, el que me heredo la
voz y la música, a quien por mucho tiempo no le dije “Te Quiero”, y me muero
por hacerlo ahora...
Porque siempre esperamos a que las personas nos empiecen a faltar para decir lo que sentimos? LE QUIERO MUCHO ABUELITO!!!

1 suspiros:
hermoso!!
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